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San Buenaventura, Coahuila.

28 Mayo 1748 - 2013

265 Aniversario

 

El Teniete Coronel Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

Fundador de las actuales y tradicionales

Ferias del 14 de Julio

I

El Dr. Heliodoro Rodríguez Flores

Nació en San Buenaventura, Coah., el día 4 de septiembre de 1902.

Acta de Nacimiento

En la iglesia Parroquial de San Buenaventura a tres de Septiembre de mil novecientos tres, Yo el infraescrito Cura bautizé solamente, impuse los Santos Oleos y el nombre de Heliodoro a un niño que nació en esta , el cuatro de Septiembre de mil novecientos dos, hijo legitimo de Santiago Rodríguez Del Valle y de Guadalupe Flores, sus abuelos paternos Francisco y Francisca Del Valle, abuelos maternos Octaviano y Dolores Flores: fueron sus padrinos Calletano (Cayetano) Ramos Cadelo y Hortensia Garza a quienes advertí su espiritual parentesco y obligaciones contraídas.  Doy fe. Fidel Angulo.

Realizo sus estudios profesionales en la escuela medico militar de la ciudad de México.

Recién graduado, ingreso a las brigadas sanitarias de las fuerzas Revolucionarias, con el grado de mayor medico cirujano, bajo las ordenes del General de División Maximino Ávila Camacho.

Fue nombrado también director medico del hospital militar de la plaza de Mazatlán, Sinaloa., otorgándosele el grado de Teniente coronel.

Un Poco de Historia del Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

El Dr. Heliodoro Rodríguez Flores, cumplió con su patria y regresa a su tierra natal, para ejercer su profesión.

No sin antes haber recibido unas muy jugosas ofertas de trabajo, tanto del gobierno federal, como de la iniciativa privada.

Todas ellas fueron desechadas por el, ya que en su mente bullía la idea de ayudar a su pueblo.

Desde ese momento se dedico en cuerpo y alma, de día y de noche, a atender a su pueblo, y a su gente.

Jamás fue importante para él, si las personas que se acercaban a pedirle ayuda, tenían recursos económicos o no para pagar sus servicios. Él, con el humanismo que le caracterizaba, los atendía con toda dedicación y amor.

Fueron constantes e incontables las ocasiones en que atendía a sus pacientes en sus domicilios, y lejos de cobrarles una consulta normal, les daba la receta para que fueran a surtirla a su farmacia, y les dejaba dinero para que le compraran alimentos más nutritivos al enfermito.

Asimismo atendía a las gentes de todas las rancherías cercanas, muchas de ellas carecían de dinero, en algunos casos porque no había llovido, o porque aun la cosecha no se levantaba.

Al Dr. Rodríguez Flores nunca le importo nada lo material, menos tratándose de los seres humanos que tanto amaba.

De igual manera, año, tras año, vacunaba a todos los niños de las 3 escuelas que en aquel entonces eran La escuela de niñas, Dr. Ruperto Del Valle, la escuela de niños Gral. Ignacio Zaragoza y la escuela federal Gral. Lucio Blanco,....no había mas escuelas. En el patio de dichos planteles se formaba en fila a todos los niños sin faltar ninguno. Desde el primero, hasta el sexto grado.

Y personalmente, acompañado de su asistente el Sr. Oliverio Rodríguez, uno a uno, los vacunaban.

Asimismo mando construir aljibes de cemento para que se juntara el agua llovediza para que bebieran los niños.

Ya que antes de tenerlos, el agua que ellos ingerían era la de un uso que pasaba por el patio del plantel y que daba riego a unos coyoles.

En ese entonces era muy común que un niño muriera por una infección intestinal y el Dr. Rodríguez Flores sabía de estos riesgos y cuidaba a todos los niños del pueblo como si fueran suyos.


Los árboles y las bancas de la plaza.

Quisiera hablar sobre las bancas de la plaza, y los árboles que hay en ella.

La casa de la familia del Dr. Heliodoro Rodríguez Flores, tenía su domicilio precisamente frente de la plaza principal del pueblo, hacia el norte.

Al salir de su consultorio por las tardes, cuando caía el sol, El Dr. Rodríguez y su esposa la Sra. Vivina Gutiérrez de Rodríguez, acompañados de sus 4 hijos, ya que el ultimo niño aun no nacía, se sentaban en la banqueta y veía con tristeza hacia la plaza, sola, con muy pocos árboles, con muchas áreas con solo tierra, no había muchas áreas con cemento salvo alrededor del kiosco, y unos cuantos corredores mas.

Entonces, pensó en mandar traer árboles para adornar su querida plaza, al Fortín de las Flores, Veracruz y personalmente los plantó, uno a uno.

Trabajaba en su casa un mocito que sacaba agua del pozo y esta se depositaba en un baño de lamina, y de ahí, con cubetas, baldes, cedrones o tinas como se conozcan estas, se llevaba el agua hasta cada uno de los arbolitos que el iba sembrando.

Y así, se distraía en las tardes con su familia, regando con cubetas los árboles y de esta rustica manera, poco a poco, cubrió la plaza de una hermosa arboleda.

Todos esos árboles bellos y grandísimos que ahorita vemos y disfrutamos su magnifica sombra en los días de calor, fueron sembrados por el, por el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

Sobra decir, que esto lo hacia sin pedir ningún donativo a nadie absolutamente.

Eso lo hizo hasta el día de su muerte.

Cuidar a su pueblo y a su gente.

De igual manera mando construir bancas para que las personas se sentaran en la plaza a platicar y muchas de ellas hicieron las veces de niditos de amor para los novios, así como para comenzar un romance que culminaba en feliz matrimonio.

En algunas que fueron construidas de cemento o granito, se esculpieron los nombres de el, y de cada uno de los señores del pueblo que las donaron a instancias del Dr. Rodríguez.

Creo también un patronato Pro-construcción de la iglesia.

Junto con las personas que integraban dicho patronato, trabajaban arduamente para recabar fondos para la iglesia del pueblo.

Es muy conveniente mencionar que al estar haciendo dicha construcción,  el Dr. Heliodoro Rodríguez, con dinero de su bolsa, mando construir la casa parroquial.

Y deseo agregar esto que en el curso de mi vida lo escuche más de mil veces:

El Dr. Rodríguez pertenecía a la masonería del pueblo.

Entonces cuando el murió, el día 3 de mayo de 1946, el cura que estaba en ese momento encargado de la iglesia, le dijo a la comisión que iba para informarle la hora en que llevarían el féretro para que tuviera una misa de cuerpo presente, que no lo podría recibir en la iglesia, porque el, era masón.

¡Y oh sorpresa!, casi linchan al padrecito, diciéndole a gritos y con algunas malas razones, que no sabia ni siquiera lo que estaba diciendo. Que la casa en donde el vivía, el Dr. Heliodoro Rodríguez la había mandado construir con su dinero para que el tuviera un techo digno.

Muy conveniente será que mencione que el día de su funeral asistió todo el alumnado de las escuelas con sus uniformes de gala y fue suspendido el desfile del 5 de mayo, en señal de duelo.

No falto ninguna autoridad municipal, y todo aquel ciudadano que podía caminar, acompaño en su viaje final al Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

Así como el amaba a su gente, su gente lo amaba a el.

De igual manera se pusieron por largo tiempo enormes moños negros en todos los planteles educativos, así como en la Presidencia municipal, en la iglesia y en la Benemérita Mutualista “Melchor Ocampo”.

El Dr. Heliodoro Rodríguez Flores, fue un gran hombre, un gran visionario, fue un gran medico y un gran filántropo.

Porque fue el creador y primer presidente del comité de las ferias del 14 de julio de San Buenaventura.

Muchas cosas hay que se ignoran, pero que son curiosas, bonitas, e interesantes.

El festejo de las ferias del 14 de julio se gesto en la barbería del Sr. Rafael Gutiérrez, que se encontraba en un lateral de la mutualista "Melchor Ocampo".

En la barbería se juntaban los señores a conversar tipo tertulia, sobre los acontecimientos de la época. Entonces el Sr. Gervasio González Gutiérrez les platicó que el Dr. Rodríguez tenía a cuestas la construcción de la iglesia, y que tenia proyectos de traer unas campanas " únicas “, y un bellísimo y magnifico reloj que se escucharía en todo el pueblo y efectivamente, esas campanas únicas se escuchaban, cuando el ambiente climático era propicio, hasta Monclova, Frontera y no se diga Nadadores, hasta donde también se escuchaban las campanadas del reloj.

Y a propósito del bellísimo reloj, el Sr. Rafael Gutiérrez fue comisionado para darle cuerda diariamente y estar a cargo de su mantenimiento, lo cual hizo hasta el día de su muerte.

Dicho lo anterior, les sugirió a todos que aprovechando lo que estaba haciendo el Dr. Rodríguez se hicieran unas ferias y todos ellos lo ayudarían en dicha empresa.

Que le comunicaran cuanto antes al Dr. Rodríguez lo ya mencionado, y le pidieran fuera el presidente del comité de las ferias y todos ellos estarían apoyándolo.

Lo hicieron de inmediato y el Dr. Rodríguez con el inmenso afán de ayudar más a su pueblo, acepto el ofrecimiento.

Cito a los que formaban la comisión para invitarlo como presidente, y él a su vez, convoco a todas las fuerzas vivas del pueblo a una junta que se llevo a cabo en el consultorio del propio Dr. Rodríguez.

A dicha junta asistieron:

Don Pedro V. Rivera
Don Gervasio González Gutiérrez
Don Eloy Rivera
Don Luis Almaraz
Don Jesús Gutiérrez Boone
Don Eladio Villarreal
Don Enrique Thomae
Don Abel Ayala
Don Federico Flores
Don Hilario Villarreal

Lo primero que les dijo fue que el estaba inmensamente feliz de que ellos quisieran ayudarlo a mejorar el pueblo.

Y que si verdaderamente todos querían cooperar para realizar unas hermosas ferias anuales, entonces iban a necesitar dinero y preguntó de donde lo iban a sacar para iniciarlas.

Debido a que no existía nada y por supuesto todo lo que se tenía era el proyecto de llevarlas a cabo, puesto que ni siquiera escrito estaba este hermoso proyecto, hasta entonces todo eran palabras.

Y ese fue el primer problema, parecía que todos se habían congelado cuando se hablo de que se carecía del dinero suficiente para su realización.

Entonces el Dr. Rodríguez les dijo, "yo les sugiero que cada uno de nosotros ponga lo que mas pueda de dinero, en la inteligencia de que al finalizar la feria se les reintegre su aportación inicial, todo se hará según salgamos".

Unos cuantos dijeron que si podían hacer determinadas aportaciones económicas, pero había muchas personas que tenían realmente miedo a perder su aportación inicial.

Entonces les dijo el Dr. Rodríguez.

- "señores, si lo que ustedes ponen no lo sacamos de los festejos de las ferias, yo entiendo que ahorita no sabemos si vayamos a tener éxito o no, yo en lo personal me ofrezco a firmarles unos recibos a cada uno por su aportación y de mi bolsa les regresare hasta el ultimo centavo que hayan puesto".

De esa manera fue que el cien por ciento de los ahí presentes se comprometieron a ayudarlo en esta cara misión.

También en esa primera junta les informo a todos:

- "esto no va a ser fácil, va a ser un trabajo muy duro para todos, así que vayan diciéndoles a sus esposas que también necesitaremos la ayuda de ellas".

Sobra decir la cantidad de trabajo que tuvieron estas damas.

En la casa del Dr. Rodríguez se instalaron grandes mesas en el patio en donde se prepararon tremendas cantidades de masa para hacer los tamales que se venderían en las ferias.

Unas señoras amasaban, otras preparaban las hojas de maíz, otras terminaban de cocinar la carne, y así ayudaron ellas también en el inicio de las bellas ferias del 14 de julio de San Buenaventura.

En la mencionada primera junta también les dijo el Dr. Rodríguez a todos los ahí presentes.

Y quien se encargara de manejar el dinero?

Y de inmediato respondió don Abel Ayala, yo tengo al hombre idóneo para esto. Don Luis Almaraz

Así Don Luis Almaraz fue nombrado tesorero de las primeras ferias del 14 de julio de 1945.

Se cuenta con mucho orgullo, que era tan alto e integro el grado de honestidad y honorabilidad de don Luis Almaraz, que se desvelaba hasta altas horas de la noche porque su balance no le cuadraba por dos o tres centavos.

En esos años el pueblo carecía de muchísimos servicios para su gente.

Como agua potable, energía eléctrica, ( ya que eran solamente unas horas las que teníamos energía eléctrica por las noches, de las 7 a las 11 de la noche ), después de este horario nos iluminábamos con lámparas de petróleo. Este servicio lo proporcionaba en forma particular el Sr. Dn. Jesús Gutiérrez.

También se necesitaban carreteras, pavimento y mil cosas más.

Es muy importante que estos datos aunque parezcan irrelevantes, sean mencionados, ya que estamos hablando de casi 70 años atrás, y en su mayoría la población joven de San Buenaventura, e inclusive algunas autoridades, desconozcan por completo quien fue el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores, y las personas Que lo ayudaron en esta gran empresa que hasta la fecha de hoy prevalece.

Para todo , los cimientos son importantes,  y para dar luz verde a esta inimaginable y acariciada labor se necesitaba un gran líder , se iba a manejar muchisima gente, se necesitaba un gran iniciador y ese fue el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

Él formó todo su comité con una verdadera hermandad ,  todos con la ilusión de ayudar y mejorar a su querido pueblo. Todos con una gran vocación de ayuda y altruismo.

En el curso de 1944 se consiguieron las autorizaciones gubernamentales para dar el inicio a las Ferias de San Buenaventura, así como la integración y organización de dichos festejos, habiendo obtenido los permisos necesarios incluida la autorización para que hubiera en dichos festejos juegos de azahar, increíbles de lograr en aquellos remotos años.

Misión cumplida

Pero el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores tenia que seguir trabajando por su pueblo y por su gente, e iniciaría de inmediato la celebración de las ferias del 14 de julio.

Nadie podía negarse a ayudarlo, motivaba con su ejemplo tanto a las autoridades municipales, como a su pueblo, los señores junto con sus esposas colaboraban con el, día y noche, grandes y ejemplares ciudadanos a su alrededor, sin descuidar detalles, sin dejar suelto ningún hilito para lograr el éxito que solo existía en su mente,....y así fue, tenemos hasta la fecha estas espectaculares celebraciones que las vivimos año tras año, ininterrumpidamente, y todos los sanbonenses, tanto aquellos que tienen la bendición de vivir en nuestro terruño, como los que por mil diferentes razones tuvimos la necesidad de abandonar el pueblo que nos vio nacer, cuando en nuestro humilde almanaque, o en la elegante agenda de un alto funcionario, ya viva en nuestra patria o en el ultimo rincón del extranjero se marca el día 14 de julio, con el corazón lleno de orgullo, y en muchas ocasiones con lagrimas en los ojos decimos,....hoy comienzan las ferias de mi pueblo, las ferias del 14 de julio.

Esto fue conseguido por el comité formado por el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.




Plazuela Dr. Heliodoro Rodríguez Flores.

 

Información proporcionada por:

Lic. Guadalupe Amanda Rodríguez Gutiérrez (Hija)

Manuel Mario Soto Rodríguez (Nieto)

 

 


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